ESTRUCTURA DE LA PERSONALIDAD Y ENERGIAS PSIQUICA (LIBIDO)
Ello:
Es la parte más básica de nuestra mente, guiada por el principio del placer.
Funciona como un almacén de impulsos y deseos inconscientes que buscan
satisfacción inmediata, sin considerar las normas sociales o morales. Es una
fuerza impulsiva e irracional, según Freud.
Yo:
Se desarrolla a partir del ello y actúa como mediador entre sus impulsos, las normas morales (superyó) y la realidad. El yo busca un equilibrio, aplicando el principio de la realidad para controlar los deseos inmediatos del ello y así evitar consecuencias negativas. Usa mecanismos de defensa para gestionar la ansiedad generada por estos conflictos internos.
Super yo:
Representa las normas y valores sociales y morales que internalizamos. Actúa como una "conciencia", censurando los impulsos del ello. Además, establece ideales y normas que el yo intenta alcanzar; si falla, puede generar culpa o sentimientos de inferioridad.
Energía psíquica libido.
En psicoanálisis, la libido se refiere a la energía que impulsa nuestras acciones, originada en los instintos de supervivencia y sexuales. Siguiendo a Freud, esta energía es parte del ello, la estructura psíquica inconsciente que rige nuestros deseos más primitivos, y es la fuerza motriz detrás de todo comportamiento.
El funcionamiento de la libido en el ello se rige por el principio del placer, según Freud. En resumen, el ello busca maximizar la satisfacción inmediata de nuestros deseos, impulsando nuestras acciones y procesos corporales. Como el ello es casi totalmente inconsciente, muchas personas no son conscientes de estos impulsos.
El ello demanda satisfacción inmediata, incluso de nuestros deseos más básicos. Si actuara sin límites, cederíamos a todos nuestros caprichos sin importar las consecuencias. Esto puede ser muy problemático, porque nuestros deseos no siempre son adecuados y actuar en base a ellos puede tener resultados negativos.
El concepto de libido según Carl Jung.
Carl Gustav Jung,
fundador de la psicología analítica, definió la libido como la energía psíquica
en general. Se manifiesta como un impulso vital, a menudo en forma de deseo. Su
origen se encuentra en la tensión entre opuestos mentales, similar a la tensión
entre el ello y el superyó freudianos.
Aunque Jung y Freud compartían algunas ideas sobre la libido, existían diferencias
fundamentales. Mientras Freud veía la libido principalmente como energía
sexual, Jung la consideraba una fuerza mucho más amplia e indefinida.
Esta discrepancia se extiende a la concepción de la mente. A diferencia de
Freud, quien veía la mente como un producto del organismo biológico, Jung
sostenía una perspectiva más mentalista. Sus ideas destacan por un fuerte
énfasis en lo mental, influenciado en gran medida por la religión. En resumen,
la visión de Jung sobre la libido difiere significativamente de la de Freud,
reflejando una perspectiva más amplia y menos centrada en lo biológico-sexual.
El término hace referencia al impulso o deseo sexual y no debe confundirse con
la palabra «lívido», que significa pálido.
.jpeg)




Comentarios
Publicar un comentario